jueves, 30 de agosto de 2012

Letras, que son huella.

Tal vez juguemos toda la vida aquí Donde la fixia no pueda batir No morirá lo que debe sobrevivir A una terapia de amor intensiva

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Así..

Volví. Motivos? Varios.

En fin..  hoy, me represento en las palabras de ella, un olvido perenne del mar, una mujer perfecta, de las olas, del viento, del aire...


Alma desnuda

Soy un alma desnuda en estos versos,
alma desnuda que angustiada y sola
va dejando sus pétalos dispersos.

Alma que puede ser una amapola,
que puede ser un lirio, una violeta,
un peñasco, una selva y una ola.

Alma que como el viento vaga inquieta
y ruge cuando está sobre los mares
y duerme dulcemente en una grieta.

Alma que adora sobre sus altares
dioses que no se bajan a cegarla;
alma que no conoce valladares.

Alma que fuera fácil dominarla
con sólo un corazón que se partiera
para en su sangre cálida regarla.
Alma que cuando está en la primavera
dice al invierno que demora: vuelve,
caiga tu nieve sobre la pradera.

Alma que cuando nieva se disuelve
en tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.

Alma que a ratos suelta mariposas
a campo abierto, sin fijar distancia,
y les dice: libad sobre las cosas.

Alma que ha de morir de una fragancia,
de un suspiro, de un verso en que se ruega,
sin perder, a poderlo, su elegancia.

Alma que nada sabe y todo niega
y negando lo bueno el bien propicia
porque es negando como más se entrega.

Alma que suele haber como delicia
palpar las almas, despreciar la huella,
y sentir en la mano una caricia.

Alma que siempre disconforme de ella,
como los vientos vaga, corre y gira;
alma que sangra y sin cesar delira
por ser el buque en marcha de la estrella.

Alfonsina Storni

viernes, 22 de enero de 2010

Podría

Podría pasar infinitas horas contemplando un amanecer, que dure minutos. Pensaría en las rutinas de todos los que transitamos en esta tierra de locos, donde la felicidad parece ser una utopía inalcanzable. Despegaría mis pies del suelo, y miraría atentamente cada rayito de luz, que me hace feliz. Porque yo creo que la felicidad es posible, sólo si estamos dispuestos a disfrutarla. De lo contario, los seres humanos se empeñan en excusarse explicando que no pueden conseguir ser felices.

Podría llenarme de tantos vacíos... Vacíos que son simplezas que nos regala la vida, y son tan difíciles de guardar, que una vez que logramos guardarlas, se transforman en tesoros. Con el paso del tiempo, les decimos "recuerdos", pero son tesoros. Que nadie se engañe, las lágrimas no son de tristeza y dolor. Expresan que tenemos corazón, que los sentimientos no son palabrerío de poetas, y existen.

Podría mirar tu mirada. Podría abrazar tus abrazos. Podría sonreír tus sonrisas. Podría besar tus besos. Podría recorrer el mundo entero o quedarme enfrente del mar. Podría tomarte de la mano y quitarte los miedos, enseñarte que no hay nada a qué temer, si estamos uno frente al otro.

Acá estoy.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Seguir

Mi ilusión, se perdió en el mar.

El amor, se escapó de mí,

no me avisó, y tampoco me dejó prevenirlo.

Solo se fue, y yo lo vi escaparse.

 

El amor y la ilusión,

están tan atados

como la desilusión y el dolor.

Nunca voy a poder gritar lo que siento,

porque tengo miedo de perder lo que quiero.

 

Mi barco no funciona,

estoy segura.

Navego en un mar de tempestad,

y se que así no voy a llegar a un buen puerto.

Ya no puedo volver a casa.

 

El cielo se cae,

todo mi alrededor late,

y yo espero con un escudo:

mi orgullo, mi memoria.

 

El viento que alguna vez me carició,

me va a enseñar a volar,

y me va a dar revancha.

Yo voy a seguir.


domingo, 13 de diciembre de 2009

Aunque

Aunque me aleje, nunca sabré cuál es la clave para dejar de sentirte cerca.  Aunque la distancia que nos separa aumente, el mismo aire de hace un año atrás te trae a mí  como el día al sol. 

Aunque esta vez empeñe todas mis fuerzas para no recordar, esta vez, me muestre distinta y ya no quiera sufrir, tengo tatuada en mí tu esencia. Aunque me llene del cariño de mis afectos, viva momentos alegres, ocupe mi tiempo en juegos y hasta nuevas sensaciones; sonreir me cuesta tanto como odiarte.

Aunque ya tú no me recuerdes y ni siquiera quieras saber de mí, mi corazón seguirá sin encontrar la fórmula para borrarte. Aunque deba desaparecer de mí el sabor de tu piel, aquel viento que venía del mar sólo para abrazarnos, y los rayitos del sol que me ayudaban a disimular el brillo de mis ojos al verte, me endulzan cada día, un poco más.

Aunque estemos lejos y seamos dos polos opuestos vagando por galaxias distintas, se que no sabré olvidarte.

martes, 8 de diciembre de 2009

La vida

La primer palabra. Los nervios previos a pronunciar el “te quiero”, mirando a los ojos.  Cuando se aprende a caminar. La vida. Momentos de alegría, felicies, y otros tantos de dolores, tristes.

Aquello que rompiste en tu niñez, por travieso. El raspón por creerte audaz e invencible. Los besos de la adolescencia, y las citas por los escondites del barrio.

La ansiedad con la que esperaste un cumpleaños, te divertiste, y agradeciste tantos regalos; o el día que estuviste tan lejos de tu casa, y pensaste que era el mejor vieje.

La vida.  ¿El dolor será una sensación o una espina? ¿Has aprendido a mirar? No se puede respirar y sentir, a la vez. Pero es la vida.

Las sonrizas suspicases, los besos que te acariciaron el alma, las lágrimas que construyeron tu derrumbe, y cuando fuiste cómplice de tu astucia, el desafío de vivir. ¿Lo elegiste? Yo se que sí.

Ver, hablar, caminar, reír, llorar, gritar, correr, soñar. ¿Dónde vas a conservarlo?

Son los verdaderos recuerdos. No están retratados en fotos, ni dibujos, porque fueron reales.

No es ninguna imagen. Es aquello que atesoras en tu mente, y guardas en tu corazón. Los verdaderos recuerdos, la vida.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Duende de Marte

Existes, para quienes creen que existes. No se sabe de donde vienes, ni a dónde vas. Tan extraño, y a la vez conocido por todos. Tu apariencia, da las características generales a tu color.

Te conozco y te desconozco. Eres lo que dicen, pero no dicen lo que eres. Tu pigmento tiene azúcar  y tu esencia pimienta. Tan esporádico como el arco iris conservas un tesoro añorado que sólo tú decides cuando mostrarlo.

Vienes de cuentos, proverbios, mentiras o quizás verdades. Nunca alcanzaré a saberlo. Tus pies en la tierra no duran mucho tiempo y cuando allí están, tú sólo te empeñas en demostrar cuan mágico eres.

Pasaste por todas las historias, pero sigues sin instalarte en ninguna. Algunas veces eres de plástico, otras de piedra, eres como un dibujo o un simple personaje de los sueños.  

De vez en cuando vagas por la ciudad, y hasta te pierdes en ella.

Prefieres ser fiel a tu propio planeta, el mismo que reinventas día a día.  Sin destino y sin rumbo, caminas sin dejar huellas pero salpicando chispas. Se hace muy difícil no encenderse al rozarte.

Pícaro y charlatán, no tienes tiempo ni edad. Se te conoce inquieto como un niño y sabio como un anciano. Has experimentado todo, pero no tienes idea cuánto has vivido.

Te robé segundos, y logré que tus ojos se cierren. Huiste de la ficción cuando te paraste frente a mí.

Nos escapamos a Plutón.