Una sonrisa significa mucho. Enriquece a quien la recibe; sin empobrecer a quien la ofrece. Dura un segundo pero su recuerdo, a veces, nunca se borra.
viernes, 12 de febrero de 2016
Delirio
miércoles, 20 de enero de 2016
Abrazos en tu puerta
entre los cerros coscos,
una calle sola y vacía,
el comienzo del día sin sol.
esa que nunca podré pasar.
Fuerza al hombro.
Corazón en mano.
Creí que me perdí
pero me halló tu voz de cristal,
mi dulce laberinto,
y me nombraste con el último tono,
para que regrese a vos.
Correría una maratón entera
por poder ser ese beso de vainilla
que no pueda dejar de saborear tu piel.
Usaría el mismo paso apurado,
avanzando entre la nada
con la emergencia de una ambulancia,
rápido y urgente, para abrazarte.
esa que nunca podré pasar.
Fuerza al hombro.
Corazón en mano.
En silencio, a veces llora tu pena
y le duelen tus nervios.
No puede evitarlo.
No sabe ser de hielo,
no aprendió a ignorar.
No podré olvidar.
Cuánto lo necesité
y cuánto lo ansié dar.
Y partí.
Hasta siempre o hasta nunca más.
viernes, 28 de diciembre de 2012
For me it isn't over
miércoles, 26 de diciembre de 2012
Segundos entre brisa serrana
domingo, 16 de diciembre de 2012
Como una luna de acuarela
jueves, 30 de agosto de 2012
Letras, que son huella.
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Así..
Volví. Motivos? Varios.
En fin.. hoy, me represento en las palabras de ella, un olvido perenne del mar, una mujer perfecta, de las olas, del viento, del aire...
Alma desnuda
Soy un alma desnuda en estos versos,
alma desnuda que angustiada y sola
va dejando sus pétalos dispersos.
Alma que puede ser una amapola,
que puede ser un lirio, una violeta,
un peñasco, una selva y una ola.
Alma que como el viento vaga inquieta
y ruge cuando está sobre los mares
y duerme dulcemente en una grieta.
Alma que adora sobre sus altares
dioses que no se bajan a cegarla;
alma que no conoce valladares.
Alma que fuera fácil dominarla
con sólo un corazón que se partiera
para en su sangre cálida regarla.
Alma que cuando está en la primavera
dice al invierno que demora: vuelve,
caiga tu nieve sobre la pradera.
Alma que cuando nieva se disuelve
en tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.
Alma que a ratos suelta mariposas
a campo abierto, sin fijar distancia,
y les dice: libad sobre las cosas.
Alma que ha de morir de una fragancia,
de un suspiro, de un verso en que se ruega,
sin perder, a poderlo, su elegancia.
Alma que nada sabe y todo niega
y negando lo bueno el bien propicia
porque es negando como más se entrega.
Alma que suele haber como delicia
palpar las almas, despreciar la huella,
y sentir en la mano una caricia.
Alma que siempre disconforme de ella,
como los vientos vaga, corre y gira;
alma que sangra y sin cesar delira
por ser el buque en marcha de la estrella.
Alfonsina Storni

