lunes, 17 de enero de 2022

EN COLORES


El abrazo más fuerte, un beso en el rincón y mi mano acariciando tu cabeza.

El verde esmeralda de mi paisaje más soñado.


Esos mates que cambien tu mañana, y el deseo secreto que elijas para brindar.

Un cielo azul que no parece tan lejano ni tan oscuro.


Mirarnos cómplices, socios de astucias o compañeros de ruta.

Naranja, el juego animal, el león y la leona que se revuelcan por instinto y se miman por corazón.


Quiero patear el tablero de los monstruos que no puedas eliminar, extinguir sus dagas y puñales.

Que las heridas violetas cicatricen y no puedan regresar.


En la primera línea de combate y espalda con espalda, a ninguna batalla se le teme. 

Son tus palabras exactas para creer que cada tormenta gris será pasajera y habrá un sol.


Con un apretujón fuerte y tu mano en mi rodilla, los viajes son estrellas fugaces.

Y hasta pueden volverse rojos, desatando la pasión de estar juntos, una vez más.


Me encanta verte reír, mi rock amarillo, hasta en todos los colores de las manías y enojos.

Agarrada de tu brazo, el caminar la ciudad puede ser un mundo divertido y hasta de paz.

miércoles, 19 de mayo de 2021

Yo conozco

Desde el día que tu mamá me habló de tus latidos, empecé a soñarte. Te sentí en unas pataditas, y la ansiedad de conocerte crecía a pasos agigantados. Llegaste a este mundo Sarita y nos llenaste de luz.

Yo conozco a la mujer que te tuvo en su panza. Te diría que ella te estuvo añorando por más de 30 años. Y aún así fuiste su milagro, su luz, su razón de vida.

Esa mujer te habló cada mañana. Disfrutó sentirte, te llevó a los paseos más hermosos del mundo, y tocó su panza cada minuto de tus semanas de gestación, para que vos también puedas sentirla.

Yo conozco a la mujer que te dió a luz. Es la mujer que te peleó. La que se puso delante tuyo como el chaleco absorbente de dolor más fuerte del mundo, y nada malo pudo tocarte. Ella es preciosa, ya verás Sarita un recuerdo. Joven, arreglada, sonriente, radiante, entregó su cuerpo entero porque llegues bien al mundo. Nada fue más que vos.

Desde el día que tu mamá me habló de tus latidos, vi tu camino. Solo tendrías amor.

Yo conozco a la mujer que te alimentó el primer mes. Estuvo llena de miedos. Temores que quizá hasta el día que tú seas madre no puedas entender, que quizá ni yo termino de imaginar, pero te aseguro Sarita, esa mujer enfrenta uno por uno cada obstáculo en plena entrega de su vida por vos. Esa mujer es una leona que con garra y corazón saca fuerzas de donde no tiene. No le importó su descanso, sí que duermas bien. No le importó su cuerpo, tu alimento no tuvo restricción de hora ni lugar.

Yo conozco a la mujer que calmó tus llantos de Julio. La mirada enamorada, la canción improvisada, la sonrisa de azúcar y los brazos de pulpo. Mil ocupaciones a la vez y tu ritmo, tu ritmo Sarita, ella te lo cumple a régimen, a tu mando.

Desde el día que tu mamá me habló de tus latidos, supe Sarita que tendrías para vos, a la mejor leona de esta selva llamada mundo.

Hija de leona mi Sarita, yo conozco a esa mujer, tu madre, tu guía, tu calor para el frío y tu frío para el calor, tu abrigo y tu brisa, tu mejor vestido, tu mejor ejemplo y tu héroe. Hoy, en estos últimos días del frío invierno, tengo la plena certeza de que Dios y la Virgen te eligieron para ella y eligieron a ella para vos. En su abrazo, de su mano, siempre tu vida solo podrá ser hermosa.

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A Sarita Pfister.

Leona e hija de leona, las ama, con su alma entera, la tía Cele.

lunes, 12 de abril de 2021

Ring raje

Te dije ‘te quiero’
y traté de salir corriendo,
trabando la puerta.

Fallé.
Te había dejado las llaves.

Creo que me desnudé frente a vos,
enojada conmigo,
impulso ciego, 
pero no pude sostener más
la capa de cemento que como aura
fingía no sentir.

Es que cuando te dije ‘te quiero’
una parte de mi alma, 
un yo verdadero,
rompió la cerradura.

No sé si acerté,
pero tuve una sola certeza: te perdía
en lágrimas impotentes,
asustada.

El maldito miedo, como monstruo, 
como la peor tormenta.

Entonces, te dije ‘te quiero’
y corrí al abismo.

Me tiré.

Ahí vos,
con la delicadeza del sol de otoño
y la claridad de la luna sobre el mar,
me tendiste tus brazos.

Un abrazo de león, 
y mi alma denuda, conecta con tu paz.

Despego del mundo,
lo detengo solo para disfrutarte, 
como si cada segundo fuera eterno y fugaz.

‘Te quiero’,
es porque no puedo esconderme de mí.
Porque en tus sonrisas
el horizonte es perfecto.
Porque en tus ojos, 
el planeta es un hermoso lugar.
Porque en mi rinconcito
acurruco mis labios.
Porque así como sos,
es como me gustas,
y no negociaría cambiarte
ninguna moto de todas a las que te subís.

Frágil ring raje, 
ante tus puertas tan blindadas.

Hoy es más.
Cuando te diga que ‘te quiero’ 
-transparente- 
quiero, robarte un beso.
En la tierra o en un sueño.


domingo, 1 de noviembre de 2020

Hombre de cristal


Cuánto cabía en vos, 
hombre de cristal.
Cuando amaste, 
te abrazaste a ella 
con todo tu ser
y tu vida,
que fue ella,
se fue con ella también.

Cuánto no supe de vos,
hombre de cristal.
Guardaste todo tu dolor,
como eso único 
que no querías compartir.
En verdad, el dolor 
fue lo que nunca quisiste darnos.

Qué alta dejaste la vara,
hombre de cristal.
Te brindaste al mendigo
y te enfrentaste al poderoso.
Demostraste que la honra
era ser limpio en el deber,
comiendo lo justo,
sin avaricias ni apariencias.
Y la humildad 
fue tu luz,
un faro gigante.

Cuánta siembra hiciste,
hombre de cristal.
Todavía se pueden ver tus lágrimas,
esas en silencio,
con tu mano tapando la boca,
queriendo esconderse,
porque eran emoción,
eran de la felicidad.

Tu felicidad, hombre de cristal,
fue tu trascendencia.
Era la sonrisa de un nieto
al mirar el tigre del zoológico.
Era que una nieta cumpla 15 años
y le entregues una flor.
Era ese brindis con ella,
por cada año que habían caminado,
juntos.

Cuánto amor, 
hombre de cristal.
Si una sola cosa le podría pedir al mundo,
sería ese amor tan puro y transparente 
que solo vos diste.
Porque tan sólo si tomabas su mano,
todo lo que necesitabas estaba allí,
todo estaba bien.


miércoles, 21 de octubre de 2020

Alguna vez

No importa si somos un minuto, o no más de ocho horas. Si el beso que te pido tiene que ser rápido y escondido, si nos miramos cómplices, o tampoco si nos desconocemos absolutamente.

Alguna vez fuimos inquietos como las olas que mueven al mar. Acaricié tu espalda con la meticulosidad de quien acaricia una flor. Y desperté tu sueño con la perspicacia de una niña hostil.

No importa si somos. No quiero etiqueta alguna que como piedra desmorone la montaña. Aislados y verdaderos, llego a la cima cuando recorro tu cuerpo, y bajo cuando se cierra la puerta y vuelvo al mundo vano de la cotidianeidad.

Alguna vez fuimos secreto fugaz, una canción que se perdió en el aire. Entredormida, mi frente guardó tus besos, como pirata viejo apropia un tesoro, su caramelo favorito.

No importa si no me decis que me querés. Yo te puedo sentir. Si me queres poco o mucho, no lo sé saber por palabras de diccionario. En tu sonrisa, esa cerrada pero con muecas en la que he paseado alguna mañana, solo ahí puedo saber disfrutarte.

Alguna vez somos abrazo, y el calor de enredarse jugando a ser la versión original.

Cuando abra los ojos, quiero tocar tu corazón y dar un paseo, por aquel universo que anhelamos también alguna vez.


domingo, 23 de febrero de 2020

Quiero que mires mis ojos

Quiero que mires mis ojos, quiero que me encuentres, como nos encontró la luna anoche. Perdidos, vagando por el mundo, aceptaste que compartamos pasos juntos, y ahí fuimos únicos, algo así como dos en un millón.

Quiero que sientas mi abrazo, mis ganas de tenerte conmigo, y no dejarte ir. Quiero que me dejes abrazarte fuerte, sacarte esos miedos, que el mundo te impuso.

Quiero que mires mis ojos, quiero que me encuentres. Tan solo tengo mi corazón, para que puedas sentir que no voy a lastimarte.

Quiero que mires mis ojos, quiero que me encuentres. No pude sacarte de mi cabeza. Desde que miré tus ojos, tú entraste en mí mente. Te conocí, y te adueñaste de mis sensaciones, las que atesoro en un lugar privilegiado de mi ser.

Quiero que beses mis besos, así como yo besé el tuyo, y te lo robé, con tu más dulce complicidad. Quiero que en mi beso, sientas cuánto me gustabas, desde aquella melodía.

Perdí el juego, ya lo perdí, porque acá estoy, frente a tí, suplicándote que mires mis ojos.

viernes, 12 de febrero de 2016

Delirio

La lluvia que estuvo entre nosotros me dio aviso del riesgo. Un dulce delirio, y un delirio que me golpea sin dejarme evitarlo. El delirio y yo caminamos juntos, como esos deseos que solo crecen. Nos queremos y nos odiamos de un segundo al otro. Nos miramos a los ojos, de frente, como si caminar descalzos por la cornisa fuese el desafío más placentero. Por eso somos una buena dupla. Y el problema pues se asemeja al de un niño jugando debajo de la lluvia, porque se siente fuerte, libre de ser, pleno, con una felicidad que le llena el alma, y porque a la vez es inconsciente de la dimensión del peligro que corre la estabilidad de su vida organizada.
Las estructuras no son para mí, pero en ese encierro caí. No nos correspondemos. No nos quisimos nunca con las estructuras, no pudimos tener piel con eso impuesto por la sociedad, y pese a que lo intente, hoy me encontré a mí misma por unos minutos, y esa sonrisa que se despegó de la tierra, eran mis alas, soñándose verdadera y real. Incluso hasta ahí, me llevaste, maldito delirio.
Quiero abrazar al delirio. Abrazarlo y no dejarlo ir. Entró a mi cabeza sin pedirme permiso. Como ejército romano: firme, completo, y formal. Cada disparo llegó a un destino diferente, pero ya no sé desde cuándo ni cómo, porque mis sentidos mezclaron todo lo que mi cuerpo capturó, y perdió los archivos para no volverlos a encontrar.
Yo conozco a la lluvia que nos persigue. Quiere que el delirio y yo nos besemos, olvidando que no podemos hacerlo. Quiere que yo me anime a aceptar la derrota. Si el delirio así confundió mis sentidos, yo ya quedo sin cartas para jugar, y tengo que fugarme como cobarde al mazo. Y deberé retirarme aunque es lo que no quiero, pero me da miedo todo paso en falso. Entre disparos de fuego, y miradas cómplices, codificando mensajes de polos positivos y negativos, voy conociendo al delirio. La lluvia lo envió a través del mar y lo puso arriba de mis ojos, en un fugaz avión de publicidad, porque sí, porque siempre va a ser secreto. Siempre va a ser una sonrisa guardada y escondida.
Creo, igual, que nos estamos haciendo amigos de porcelana.

miércoles, 20 de enero de 2016

Abrazos en tu puerta


Ese amanecer que fue testigo,
entre los cerros coscos,
una calle sola y vacía,
el comienzo del día sin sol.
Fui corriendo a tu puerta,
esa que nunca podré pasar.
Fuerza al hombro.
Corazón en mano.
Tres cuadras por ahí.
Creí que me perdí
pero me halló tu voz de cristal,
mi dulce laberinto,
y me nombraste con el último tono,
para que regrese a vos.
Crucé las nubes, rutas y montañas.
Correría una maratón entera
por poder ser ese beso de vainilla
que no pueda dejar de saborear tu piel.
Usaría el mismo paso apurado,
avanzando entre la nada
con la emergencia de una ambulancia,
rápido y urgente, para abrazarte.
Fui corriendo a tu puerta,
esa que nunca podré pasar.
Fuerza al hombro.
Corazón en mano.
Esa princesa la que no tiene reino,
En silencio, a veces llora tu pena
y le duelen tus nervios.
No puede evitarlo.
No sabe ser de hielo,
no aprendió a ignorar.
Abrazo en tu puerta.
No podré olvidar.
Cuánto lo necesité
y cuánto lo ansié dar.
Lo sentí para siempre.
Y partí.
Hasta siempre o hasta nunca más.

viernes, 28 de diciembre de 2012

For me it isn't over

I heard that you're settled down, That you found a girl and you're married now, I heard that your dreams came true, Guess she gave you things I didn't give to you, Old friend, why are you so shy? Ain't like you to hold back or hide from the light, I hate to turn up out of the blue uninvited, But I couldn't stay away, I couldn't fight it, I had hoped you'd see my face, And that you'd be reminded that for me it isn't over, Never mind, I'll find someone like you, I wish nothing but the best for you, too, Don't forget me, I beg, I remember you said, 'Sometimes it lasts in love, But sometimes it hurts instead,' Sometimes it lasts in love, But sometimes it hurts instead, yeah, You know how the time flies, Only yesterday was the time of our lives, We were born and raised in a summer haze, Bound by the surprise of our glory days, I hate to turn up out of the blue uninvited, But I couldn't stay away, I couldn't fight it, I had hoped you'd see my face, And that you'd be reminded that for me it isn't over, Never mind, I'll find someone like you, I wish nothing but the best for you, too, Don't forget me, I beg, I remember you said, 'Sometimes it lasts in love, But sometimes it hurts instead,' Nothing compares, No worries or cares, Regrets and mistakes, they're memories made, Who would have known how bittersweet this would taste? Nevermind, I'll find someone like you, I wish nothing but the best for you, Don't forget me, I beg, I remember you said, 'Sometimes it lasts in love, But sometimes it hurts instead,' Nevermind, I'll find someone like you, I wish nothing but the best for you, too, Don't forget me, I beg, I remember you said, 'Sometimes it lasts in love, But sometimes it hurts instead,' Sometimes it lasts in love, But sometimes it hurts instead. "Una vez mas me ahogare en silencio, jugando a secar mi sentir... Me ire lejos de ti, a ver... si asi... este amor sobrevive en ti o se muere en mi interior secandome el alma como a una flor retando al frio que hoy nos congelo a los dos..."

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Segundos entre brisa serrana

Los momentos más lindos de la vida se guardan en una caja fuerte. Son una especie de sueños que atesoramos. Ya los vivimos, pero creemos que no volverán, y eso nos entristece. La felicidad consta de pequeños segundos: si uno los atrapa, los disfruta, y si los deja ir, los pierde. Son esos segundos en los que jugamos un partido de fútbol con nuestros amigos, y nos sentimos profesionales, los mejores, los ovacionados por una multitud, representada en mamá. Esa mujer a la que nos aferramos tanto… ella es la esencia de nosotros. Sus besos, sus abrazos y sus sonrisas son aquellos primeros segundos donde experimentamos de qué se trataba la felicidad. No se quién sos. No se cómo es tu nombre. No se qué pensás. Tampoco se cuáles son tus colores favoritos o tu música preferida. No se qué películas te gustan. Ni se a qué le tenés miedo. Pero yo conozco tu alma. Llegué a ella atravesando tu mirada que me guió hasta tu caja fuerte, y allí la encontré. Es quien cuida tu tesoro. Con esfuerzo y atendiendo detalle por detalle, alcanza cimas a las que jamás creíste que podías llegar. Y ahora lo podes ver. Lo podes sentir. Es algo cotidiano, a veces nos sentimos tan chiquitos pero a la vez somos tan grandes, porque en realidad el alma, en su interior, es gigante, inmensa. Una brisa serrana me lleva hasta un paisaje único, secreto. Tres paredes escondidas que conocieron tus sonrisas y quizás también tus lágrimas, pero sin embargo, siempre estuvieron allí, fuertes, para darte protección. Son esos lugares de los que uno ya se siente dueño, aunque no nos pertenezcan legalmente, son los lugares a donde nos abrazó el alma, y con eso basta para tener piel, una química única que nos conecte a la par. Por un segundo quiero ir más allá de tu mirada, sólo por un segundo. Esta vez, no voy a decir nada, porque esta vez voy a dejar que me abrace, dos segundos.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Como una luna de acuarela

Ese cielo que sólo vos podes contemplar, fuerte pero oscuro, vacío pero iluminado, se parece a mi piel. 
Las nubes hacen un circuito: pasan, rotan, pero siempre siguen... A veces sólo quisiera que me mires un poco más que lo que se miran la luna y el sol, o de lo que se rozan las nubes. 
Pero sos más cruel. Me podes traspasar en un abrazo, y haces que la atracción sea casi tan igual como la de esos dos cuerpos, el sol y la luna, que ante un mismo mundo, se seducen todo el tiempo. 
Hoy tengo sed de ese aire, esa entereza. ¿Por qué yo tan luna y vos tan sol? Porque las estrellas son hermosas. Brillan, por la naturaleza de su propia luz. Yo tan luna. Con vos podría eclipsarme, y mi cuerpo desaparecer. 
No tengo que contemplar la noche, si un sólo rayo tuyo puede robarme una sonrisa. Tan sólo hubiera deseado algunos días más para seguir siendo nueva. 
En soledad, tengo hambre de silencios, de esos que dicen más que las palabras escritas, y hasta subrayadas. Crecer, decrecer y desaparecer, sometida a la ley universal del devenir, del nacimiento y de la muerte. Pero esa muerte jamás va a poder ser definitva, porque yo te advertí el riesgo del roce. Este perpetuo retorno a las formas iniciales, es lo que me asusta y aleja de esta realidad inconclusa. 
Una suerte de periodicidad sin fin sobre la que ya pierdo el control. El agua, la lluvia, la vegetación y la fertilidad, quedan atados a mí, y yo me siento quieta, reflejada frente al mar, desde donde ya no se si puedo ser real. No me vas a poder encontrar enseguida, pero necesito que no dejes de buscarme. Ten la certeza de que, desde donde me guarde, te voy a estar esperando, como una luna de acuarela.

jueves, 30 de agosto de 2012

Letras, que son huella.

Tal vez juguemos toda la vida aquí Donde la fixia no pueda batir No morirá lo que debe sobrevivir A una terapia de amor intensiva

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Así..

Volví. Motivos? Varios.

En fin..  hoy, me represento en las palabras de ella, un olvido perenne del mar, una mujer perfecta, de las olas, del viento, del aire...


Alma desnuda

Soy un alma desnuda en estos versos,
alma desnuda que angustiada y sola
va dejando sus pétalos dispersos.

Alma que puede ser una amapola,
que puede ser un lirio, una violeta,
un peñasco, una selva y una ola.

Alma que como el viento vaga inquieta
y ruge cuando está sobre los mares
y duerme dulcemente en una grieta.

Alma que adora sobre sus altares
dioses que no se bajan a cegarla;
alma que no conoce valladares.

Alma que fuera fácil dominarla
con sólo un corazón que se partiera
para en su sangre cálida regarla.
Alma que cuando está en la primavera
dice al invierno que demora: vuelve,
caiga tu nieve sobre la pradera.

Alma que cuando nieva se disuelve
en tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.

Alma que a ratos suelta mariposas
a campo abierto, sin fijar distancia,
y les dice: libad sobre las cosas.

Alma que ha de morir de una fragancia,
de un suspiro, de un verso en que se ruega,
sin perder, a poderlo, su elegancia.

Alma que nada sabe y todo niega
y negando lo bueno el bien propicia
porque es negando como más se entrega.

Alma que suele haber como delicia
palpar las almas, despreciar la huella,
y sentir en la mano una caricia.

Alma que siempre disconforme de ella,
como los vientos vaga, corre y gira;
alma que sangra y sin cesar delira
por ser el buque en marcha de la estrella.

Alfonsina Storni

viernes, 22 de enero de 2010

Podría

Podría pasar infinitas horas contemplando un amanecer, que dure minutos. Pensaría en las rutinas de todos los que transitamos en esta tierra de locos, donde la felicidad parece ser una utopía inalcanzable. Despegaría mis pies del suelo, y miraría atentamente cada rayito de luz, que me hace feliz. Porque yo creo que la felicidad es posible, sólo si estamos dispuestos a disfrutarla. De lo contario, los seres humanos se empeñan en excusarse explicando que no pueden conseguir ser felices.

Podría llenarme de tantos vacíos... Vacíos que son simplezas que nos regala la vida, y son tan difíciles de guardar, que una vez que logramos guardarlas, se transforman en tesoros. Con el paso del tiempo, les decimos "recuerdos", pero son tesoros. Que nadie se engañe, las lágrimas no son de tristeza y dolor. Expresan que tenemos corazón, que los sentimientos no son palabrerío de poetas, y existen.

Podría mirar tu mirada. Podría abrazar tus abrazos. Podría sonreír tus sonrisas. Podría besar tus besos. Podría recorrer el mundo entero o quedarme enfrente del mar. Podría tomarte de la mano y quitarte los miedos, enseñarte que no hay nada a qué temer, si estamos uno frente al otro.

Acá estoy.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Seguir

Mi ilusión, se perdió en el mar.

El amor, se escapó de mí,

no me avisó, y tampoco me dejó prevenirlo.

Solo se fue, y yo lo vi escaparse.

 

El amor y la ilusión,

están tan atados

como la desilusión y el dolor.

Nunca voy a poder gritar lo que siento,

porque tengo miedo de perder lo que quiero.

 

Mi barco no funciona,

estoy segura.

Navego en un mar de tempestad,

y se que así no voy a llegar a un buen puerto.

Ya no puedo volver a casa.

 

El cielo se cae,

todo mi alrededor late,

y yo espero con un escudo:

mi orgullo, mi memoria.

 

El viento que alguna vez me carició,

me va a enseñar a volar,

y me va a dar revancha.

Yo voy a seguir.


domingo, 13 de diciembre de 2009

Aunque

Aunque me aleje, nunca sabré cuál es la clave para dejar de sentirte cerca.  Aunque la distancia que nos separa aumente, el mismo aire de hace un año atrás te trae a mí  como el día al sol. 

Aunque esta vez empeñe todas mis fuerzas para no recordar, esta vez, me muestre distinta y ya no quiera sufrir, tengo tatuada en mí tu esencia. Aunque me llene del cariño de mis afectos, viva momentos alegres, ocupe mi tiempo en juegos y hasta nuevas sensaciones; sonreir me cuesta tanto como odiarte.

Aunque ya tú no me recuerdes y ni siquiera quieras saber de mí, mi corazón seguirá sin encontrar la fórmula para borrarte. Aunque deba desaparecer de mí el sabor de tu piel, aquel viento que venía del mar sólo para abrazarnos, y los rayitos del sol que me ayudaban a disimular el brillo de mis ojos al verte, me endulzan cada día, un poco más.

Aunque estemos lejos y seamos dos polos opuestos vagando por galaxias distintas, se que no sabré olvidarte.

martes, 8 de diciembre de 2009

La vida

La primer palabra. Los nervios previos a pronunciar el “te quiero”, mirando a los ojos.  Cuando se aprende a caminar. La vida. Momentos de alegría, felicies, y otros tantos de dolores, tristes.

Aquello que rompiste en tu niñez, por travieso. El raspón por creerte audaz e invencible. Los besos de la adolescencia, y las citas por los escondites del barrio.

La ansiedad con la que esperaste un cumpleaños, te divertiste, y agradeciste tantos regalos; o el día que estuviste tan lejos de tu casa, y pensaste que era el mejor vieje.

La vida.  ¿El dolor será una sensación o una espina? ¿Has aprendido a mirar? No se puede respirar y sentir, a la vez. Pero es la vida.

Las sonrizas suspicases, los besos que te acariciaron el alma, las lágrimas que construyeron tu derrumbe, y cuando fuiste cómplice de tu astucia, el desafío de vivir. ¿Lo elegiste? Yo se que sí.

Ver, hablar, caminar, reír, llorar, gritar, correr, soñar. ¿Dónde vas a conservarlo?

Son los verdaderos recuerdos. No están retratados en fotos, ni dibujos, porque fueron reales.

No es ninguna imagen. Es aquello que atesoras en tu mente, y guardas en tu corazón. Los verdaderos recuerdos, la vida.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Duende de Marte

Existes, para quienes creen que existes. No se sabe de donde vienes, ni a dónde vas. Tan extraño, y a la vez conocido por todos. Tu apariencia, da las características generales a tu color.

Te conozco y te desconozco. Eres lo que dicen, pero no dicen lo que eres. Tu pigmento tiene azúcar  y tu esencia pimienta. Tan esporádico como el arco iris conservas un tesoro añorado que sólo tú decides cuando mostrarlo.

Vienes de cuentos, proverbios, mentiras o quizás verdades. Nunca alcanzaré a saberlo. Tus pies en la tierra no duran mucho tiempo y cuando allí están, tú sólo te empeñas en demostrar cuan mágico eres.

Pasaste por todas las historias, pero sigues sin instalarte en ninguna. Algunas veces eres de plástico, otras de piedra, eres como un dibujo o un simple personaje de los sueños.  

De vez en cuando vagas por la ciudad, y hasta te pierdes en ella.

Prefieres ser fiel a tu propio planeta, el mismo que reinventas día a día.  Sin destino y sin rumbo, caminas sin dejar huellas pero salpicando chispas. Se hace muy difícil no encenderse al rozarte.

Pícaro y charlatán, no tienes tiempo ni edad. Se te conoce inquieto como un niño y sabio como un anciano. Has experimentado todo, pero no tienes idea cuánto has vivido.

Te robé segundos, y logré que tus ojos se cierren. Huiste de la ficción cuando te paraste frente a mí.

Nos escapamos a Plutón.

 

lunes, 20 de octubre de 2008

Percepción

A veces las pequeñas cosas como una sonrisa de plástico, o un beso de papel, o un abrazo de chocolate, un arco iris pintado en el cielo, pueden ser más significantes y gratificantes que una palabra comprometida, y hasta vacía... Porque las grandezas, son parte de las pequeñas cosas que hacen al todo... Seres que puedan entender que el mundo cabe en una mano, que la sonrisa es horizonte más perfecto, que las lágrimas son la lluvia más salada y hasta pueden ser dulces... Seres que caminan diariamente por el mismo mundo y logran descubrir que todo lo que necesitamos no esta tan lejos... Que lo más poderoso es sentirse libre de imaginación, y que el mal más fácil es aquel camino mentiroso que jamás tuvo salida...
A veces las pequeñas cosas, son la belleza más potente... A veces en las pequeñas cosas existe la respuesta a las preguntas mas complejas, a veces en la rama de un árbol está el remedio a la enfermedad mas grave del mundo...
A veces en los hechos mas insignificantes podemos hasta salvar una vida, o hasta en una cosita tan pequeña, hay un ser que palpita desde el primer día que lo soñaste... Son las pequeñas cosas de la vida, las que te llevan a destinos que jamás hubieses imaginado que podías llegar, como alcanzar la copa de un árbol con tan solo estirar la mano, cuando antes creías que era demasiado alto y solo podías treparlo... cuando tuviste coraje y te sacaste una astilla sin pedirle a papá que lo haga despacito... Quizás también cuando te atreviste a decirle a ese chico que te gustaba que querías un beso, y perdiste la vergüenza...
Un mundo de pequeñas sensaciones, de diversas emociones, tan pequeñas pero tan llenas de satisfacción te demostraron cosas muy grandes de su ser... porque a veces los tormentos, son los fantasmas mas chiquitos de frustraciones vanas... y solo se superan buscando algo pequeñísimo que no está mucho más lejos que adentro nuestro... Y muchas de las pequeñas cosas diarias, nos demuestran que el mundo es aquel que nosotros creamos..

martes, 15 de julio de 2008

En el tiempo

Caminaría mil veces para atrás para intentar regresar al lugar donde te vi por primera vez… Esas primeras veces que uno jamás olvida, en la que la mente hace una fotografía latente de ese momento, esos colores, esos perfumes, es más, recordas tanto, que la sensación vuelve a vibrar en el alma una y otra vez… Recordar el primer encuentro tan tímido de a ratos, tan especial en su totalidad, besarte y sentirme volando sin nada a mí alrededor…La magia la pusimos los dos, y si queres insistí con la razón, que yo te voy a agotar con el corazón y todo mi aburrido lado poético que me convoca a deshacerme en renglones, una vez más… Porque no hay demasiadas explicaciones lógicas a nuestro destino, me basta saber que simplemente una sonrisa tuya contagió mi día de alegría y que con una caricia inundaste mis ojos de miel.

Regresaría una y otra vez a aquel lugar donde te encontré y donde me encontraste por primera vez; esa tarde que quedaría registrada en un lugar de privilegio en la memoria. Casualidad, destino, Plutonio chocando con Júpiter, Tom corriendo a Jerry, matemática pura, o simples segundos que cruzaríamos para no dejarnos ir.

Aquí me encuentro escribiendo y porque no veo razón lógica que vacíe la poesía aburrida que ronda en mí, escribo porque sólo te veo y te extraño más aún, escribo muchas veces por la impotencia de no tenerte y sentir más ganas de abrazarte… porque no se que sucederá con esta historia que sin querer fuimos escribiendo… donde el destino se las ingenió para cruzarnos, el destino nos acercó, nos recuerda, nos saborea, nos redobla, nos acongoja, nos deslumbra, nos alumbra, nos viste, nos desviste, destino al que hacemos indiferencias simulando creer que tan solo es una simple casualidad… y no creemos que todo ese fenómeno lo creamos nosotros casi sin querer, casi sin desearlo o quizás deseándolo, pero un destino sobre el cual seguimos sorprendiéndonos…

Casi sin conocernos demasiado, muchas veces siento que nada puede llegar a impresionarte de mi cínica manía, siempre sincera me sostengo en la humedad de tus manos y me voy mostrando un poco más, si bien algunas veces necesite gritarte lo que siento… pero es esa locura mía de hacerte feliz aunque sea por un instante, y en esos instantes tu risa contagiosa sea un redoblante en mis oídos… que jamás me aturdiría sino que seria la melodía más tierna que escuche en mi vida y que produzca en mí pedacitos de felicidad eterna…

Caminaría mil veces para atrás para intentar regresar al lugar donde te vi por primera vez… pero esta vez perdería ese miedo, ese pánico que pone sombras a las sensaciones que tu brillo llena de luz…